¡Hola! Soy Marie.

¿Cómo comienza la historia de este blog?

Hace unos pocos años me tocó pasar por un momento de quiebre en la vida que me dió un pequeño empujón para empezar a romper con algunas barreras mentales que llevaba a cuestas. Estas experiencias, generaron en mi mente una nueva percepción de la realidad que culminó con la creación de este BLOG.

Para empezar esta historia, les cuento que soy licenciada en administración. Cuando terminé mi carrera universitaria, hice una maestría en evaluación de proyectos y le sumo a mi relato que casi toda la vida me la pasé estudiando distintas cosas. Estudiar, estudiar y estudiar.

Además, hace más de 10 años que trabajo en la industria del gas y petróleo, y que como se imaginarán, está poblada en su mayoría de hombres aunque hoy en día se están incorporando más y más mujeres afortunadamente. Por lo tanto y hablando desde mi experiencia personal, me resultó muy difícil poder compartir en mis horas laborales cuestiones que son intrínsecas a mi lado femenino como por ejemplo los cambios de humor cuando atravesaba mi ciclo menstrual, o bien admitir que tomaba decisiones basándome puramente en la intuición sin ningún sustento lógico y por supuesto, ni que hablar de que tenía la manía de querer controlar mi estilo personal para proyectar una imagen “seria y profesional” exacerbando de alguna manera el lado más masculino que todos llevamos dentro. Sin embargo, el universo termina equilibrando la balanza de alguna manera.

Un día, mientras estaba de licencia por haber atravesado una operación que me obligó a bajar un cambio (como decimos en Argentina), me llegó por facebook una publicidad sobre una chica que había renunciado a su trabajo para vivir de su blog y viajar por el mundo. La realidad es que yo no quería dejar todo para hacer eso porque me gustaba mi profesión pero lo que sí tocó una cuerda existencial fue que parte de su blog se basaba en ayudar a personas que querían emprender sobre lo que realmente les apasiona. No pudo haber llegado en un mejor momento ya que cuando nos pasan cosas que nos sacuden internamente, es lógico que empezamos a replantearnos qué cosas queremos hacer en lo que nos queda de vida. Ahí fue cuando volví a redescubrir al asesoramiento de imagen que había estudiado hacía algunos años y que sin darme cuenta me había acompañado todo el tiempo (desde mi adolescencia incluso) ya que en mis tiempos libres me perdía aprendiendo y leyendo sobre todo lo que atañe a la imagen personal, los diseñadores de moda, las tendencias y sobre todo el poder creativo que se despliega en ese mundo maravilloso.

Así fue que tomé impulso y aprendí cómo crear una página web mirando tutoriales por internet e invirtiendo un montón de tiempo hasta que logré comenzar con este blog que se convirtió en una parte vital de mi vida diaria en la que puedo canalizar mi creatividad y compartir todo lo que aprendí hasta ahora.

¿Y qué tiene que ver todo esto con la imagen personal?

Basada en mi experiencia propia y en la de las mujeres de mi entorno, me dí cuenta que muchas de nosotras no tomamos en serio la imagen personal, la creatividad y expresión que eso conlleva y no nos damos el espacio para cuidarnos bajo la excusa de que no tenemos tiempo. Esto se debe a algo mucho más profundo que el simple hecho de no tener tiempo. Por ejemplo, alguien que se oculta mediante el uso de vestimenta extra large, podría deberse a que no quiere mostrarse por miedo al rechazo. O vestirnos todos los días de camisa y pantalón azul para aparentar ser serias y capaces cuando nuestra capacidad no depende de ello en lo absoluto. Esto no es algo casual ya que todas las mujeres estamos transitando un camino en el que para ganar ciertos terrenos tendemos a desequilibrarnos en las energías femeninas y masculinas.

Aunque no nos demos cuenta, estamos comunicándonos constantemente y de distintas maneras, como por ejemplo con lo que elegimos ponernos todos los días, con los colores que usamos, con el color de cabello que tenemos, con nuestra mirada y nuestros gestos, con nuestro tono de voz. Y si lo que comunicamos no está en concordancia con lo que somos, entramos en una especie de conflicto en el que la salida fácil es jugar esos papeles multifacéticos. Como en mi caso que había una disociación entre la mujer que salía a trabajar en un ambiente lógico y analítico y la que se iba al curso de asesoramiento de imagen y a las clases de danza. Todos tenemos distintos roles en la sociedad pero aún estamos a tiempo de integrar todo aquello que somos en los variados ámbitos de la vida.

El asesoramiento de imagen sirve para encontrar nuestro propio estilo personal con el fin de aprender a comunicar desde nuestra verdadera esencia y llevarla hacia el exterior sin importar en dónde estemos ni lo que hagamos. Por supuesto que hay distintos enfoques y formas de abordar estos temas pero personalmente no me interesa quedarme con la parte superficial de cambiar nuestro atuendo, sino que mi objetivo final es el impulsar la búsqueda de aquello que nos hace únicas y permitirnos irradiarlo con toda nuestra energía para disolver las barreras que nos impiden ser quiénes realmente somos.

Te invito a acompañarme en este camino para auto-descubrirnos, me acompañás?

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