El arte de DISFRUTAR (Parte 1)

 

¿Arrancando la semana cansada y sin energías? Qué pasaría si te enteraras que parte de ese cansancio podría deberse a que la mayoría de las tareas que realizás en tu vida diaria, te requieren un esfuerzo físico y mental importante sólo por el hecho que de no las disfrutás.

Este año, por cuestiones de la vida, se me presentó la oportunidad de replantear la forma de vivir que llevaba y de volver a comprender realmente el significado del disfrute. A decir verdad, disfrutaba poco de los momentos que vivía ya que mi tiempo se pasaba demasiado rápido y las pesadas responsabilidades me llenaban la agenda. Cada cosa que hacía significaba un esfuerzo tan grande que la sensación de “sacrificio” estaba presente en cada acción cotidiana. Este esfuerzo se presentaba diariamente desde el viaje al trabajo en medio del caos de tránsito hasta cuando volvía a casa de la misma forma y no lograba llegar a horario para hacer alguna actividad o si llegaba era a las apuradas y justo cerraba la verdulería. También aparecía el concepto de sacrificio cuando tenía que planificar mis vacaciones (supuestamente algo que merece la pena hacer) y pensaba en ponerme a dieta y dejar de comer las comidas que amaba para entrar en el traje de baño. De solo recordarlo me agota mentalmente. ¿En dónde entraba el disfrute en todo esto?

Cada acción, que tomaba en mi rutina diaria, estaba compuesta por dos términos: sacrificio y esfuerzo como si ambos dieran como resultado el éxito de cada cosa que quería. Si me costaba, seguro me lo merecía (sufrir para entrar en el traje de baño) y si no me costaba entonces no lo merecía. Allí fue cuando me dí cuenta de que pensaba que no merecía disfrutar, porque no llevaba a nada en concreto. ¿Qué pasaba entonces con “el mientras tanto”, con el camino hacia esas metas a las que quería llegar? Cuando uno vive experiencias que nos mueven el piso, que nos hacen replantear el cómo queremos vivir y nos damos cuenta que lo importante es el camino y que estos pensamientos sobre el MERECER=SACRIFICIO=ESFUERZO, realmente son una estupidez.

Cuando descubrí que quería empezar a vivir mi camino, entendiendo por vivir el simple hecho de disfrutar cada momento con todo mi ser, puse por primera vez y por delante de todo, mi bienestar y mi salud física y mental dejando que el termómetro del disfrute o no disfrute sean las sensaciones que me dejan cada actividad diaria. Con esto quiero darle verdadero contenido a las frases típicas que hablan sobre disfrutar el momento y cada día. No es solamente un decir, sino el vivir aplicando este concepto.

Hoy si no disfruto de algo simplemente no lo hago. Si por el momento no me queda otra alternativa que continuar haciéndolo, le busco una vuelta de tuerca entendiendo que por algo el destino nos pone en ciertos lugares y situaciones para que aprendamos a vivir mejor con lo que tenemos. Y lo único que tenemos es HOY. ¿Se te ocurre alguna manera de empezar a disfrutar tu día por primera vez?

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